La
Dra. Carol Jennifer Truninger envió a
Nexos del Sur una
carta de agradecimiento dirigida a profesionales y trabajadores vinculados al cuidado de personas adultas mayores, luego del fallecimiento de su padre. En el mensaje, destacó especialmente la labor desarrollada por el
Hogar de Ancianos “Juan Pablo II” de la Municipalidad de Laboulaye, así como los
profesionales médicos y el equipo directivo que acompañaron a su padre durante los últimos meses de su vida. Truninger valoró no solo el cumplimiento de las responsabilidades, sino también los gestos de dedicación, paciencia, cariño y humanidad brindados a los residentes.
En ese sentido, resaltó una frase de Fiorella Baima:
“El hogar es de los residentes, y nosotros somos sus invitados o visitantes necesarios”.
El comunicado completo “Ante la muerte de mi padre, y con el dolor que aún me embarga el corazón, siento la necesidad de agradecer profundamente a cada una de las personas que estuvieron presentes y compartieron estos últimos meses de su vida.
En primer lugar, quiero agradecer de todo corazón a todos y cada uno de los integrantes del equipo del Hogar Juan Pablo Segundo: mucamas, lavanderas, enfermeras y a todos quienes, desde sus distintos roles, acompañaron y cuidaron a mi papá durante este último tiempo.
Sé que lo hacen desde su profesión, desde su oficio y desde sus responsabilidades. Pero también sé que muchas veces dan mucho más: esas ‘millas extra’ que dedican a estos abuelos que, en muchos casos, no tienen forma ni posibilidad de retribuirles nada. Esos gestos, esa paciencia, ese cariño y esa dedicación dejan una huella que quienes estamos del otro lado nunca olvidaremos.
Mi agradecimiento eterno también a los médicos que atendieron a mi padre, el Dr. Fernando Caballero y el Dr. Rubén Yuri; al equipo directivo del hogar; a Fiorella Baima y a Evelyn Tolosano. También quiero agradecer a Pamela Acosta quien fue su acompañante terapeutica.
Gracias. Gracias y muchas gracias.
Es imposible no destacar la dedicación, el esfuerzo y la verdadera vocación con la que trabajan. La búsqueda constante del bienestar de los residentes está, muchas veces, muy por encima de sus obligaciones y de sus tareas.
Hay una frase de Fiorella que me quedó especialmente grabada y que resume mucho de lo que pude sentir durante este tiempo: ‘El hogar es de los residentes, y nosotros somos sus invitados o visitantes necesarios’.
Qué hermosa manera de entender y ejercer una tarea tan humana.
Hoy, en medio del dolor por la partida de mi papá, no encuentro palabras suficientes para agradecerles todo lo que hicieron por él. Y, al mismo tiempo, siento que tampoco existen palabras capaces de expresar completamente lo que llevo en el corazón.
Solo puedo decirles, con profunda emoción y desde lo más sincero de mi alma:
Gracias por haber cuidado a mi papá.
Gracias por haberlo acompañado.
Gracias por haber estado.
Gracias por hacerlo con tanta humanidad.
Carol Jennifer Truninger”.