El
licenciado en Kinesiología y Fisioterapia Emiliano Valdez Cuscusa, especializado en
pelviperineología, ofrece en
Laboulaye un servicio de
rehabilitación integral del piso pélvico, brindando un abordaje profesional, seguro y personalizado para cada paciente. El especialista busca derribar el mito de que el suelo pélvico es un tema exclusivamente femenino, ya que los hombres también poseen esta musculatura y su correcto funcionamiento resulta fundamental para la
calidad de vida, el control de esfínteres, el rendimiento deportivo y la salud sexual. Según explica, la falta de información y los tabúes hacen que muchos varones convivan durante años con síntomas tratables por vergüenza o desconocimiento.
El
suelo pélvico masculino está conformado por un conjunto de músculos y ligamentos ubicados en la base de la pelvis, cuya función es sostener la vejiga y el recto, además de rodear la uretra. Cuando esta musculatura pierde fuerza o presenta un exceso de tensión, pueden aparecer diferentes trastornos que la
kinesiología especializada puede abordar de manera eficaz y no invasiva. Entre las consultas más frecuentes se encuentra la
incontinencia urinaria luego de una cirugía de próstata, situación habitual tras una prostatectomía, donde la reeducación kinesiológica contribuye a recuperar con mayor rapidez el control de la continencia.
Otro motivo de consulta es el
dolor pélvico crónico, caracterizado por una sensación persistente de ardor, peso o dolor en la zona del perineo, los testículos o el ano. En numerosos casos no existe una infección activa, sino una contractura muscular provocada por el estrés, el sedentarismo, las malas posturas o el uso prolongado de la bicicleta. También son frecuentes las
disfunciones sexuales, ya que músculos como el isquiocavernoso y el bulboesponjoso intervienen directamente en la firmeza de la erección y en el control de la eyaculación, por lo que su debilidad o falta de coordinación puede afectar el desempeño sexual.
La consulta especializada también aborda los
problemas intestinales y de evacuación, como el estreñimiento terminal o el dolor al defecar, que pueden estar relacionados con una falta de coordinación en la relajación del esfínter anal. Frente a estas situaciones, Emiliano Valdez Cuscusa realiza una
evaluación integral para determinar si el origen del problema responde a una debilidad muscular o a un exceso de tono, ya que ambas condiciones requieren tratamientos completamente diferentes. El abordaje puede incluir
terapia manual, biofeedback, reeducación postural, agentes físicos y ejercicios de control motor, siempre adaptados a las actividades diarias y a las necesidades particulares de cada paciente.
El profesional remarca que
consultar a tiempo evita que una molestia leve evolucione hacia un cuadro crónico y sostiene que la salud del suelo pélvico masculino debe dejar de ser un tema tabú para convertirse en una parte esencial del cuidado integral del hombre. La atención se realiza en el
Centro Integral Nacer, ubicado en
Petit Bon 86, Laboulaye. Los interesados pueden solicitar un turno comunicándose al
3385-444553 o seguir su trabajo en Instagram a través de
@lic.emilianovaldez.
No es solo salud, es calidad de vida.