Cuando el horno del comedor de La Casa de Marcelo dejó de funcionar, la institución se enfrentó a un imprevisto que amenazaba la continuidad del servicio diario que brinda a niños y familias de la ciudad de Laboulaye.
La solución llegó de la mano de Víctor Barrio, un herrero local que, con compromiso y vocación solidaria, resolvió el problema en menos de 24 horas.
El gesto no pasó inadvertido.
La Casa de Marcelo, ubicada en el barrio Belgrano, difundió un mensaje de agradecimiento en redes sociales en el que destacó el profesionalismo y la disposición del trabajador, subrayando que su intervención garantizó la continuidad de “un servicio esencial para muchas personas”.
La institución, dedicada al acompañamiento de niños en situación de vulnerabilidad, valoró especialmente la celeridad y la empatía demostradas por Barrio.
“Gestos como el suyo reflejan el verdadero espíritu solidario que sostiene y fortalece a nuestra comunidad”, expresaron desde la organización.
Una vez más, Laboulaye da muestra de que la solidaridad vecinal sigue siendo uno de sus pilares más firmes.