31 de octubre de 2026
La Muralla. A 25 años de la gesta laboulayense: "Recuerdo todo y se me eriza la piel"
Laboulaye libró la batalla más ardua, desesperada y reivindicadora de su historia, deteniendo, a través de un inagotable esfuerzo humano, una inmensa inundación que estuvo a punto de destruir a la ciudad en los últimos días del mes de octubre y los primeros de los de noviembre de 2001.
Una muralla para defender la ciudad
Impedir el avance de tal enorme y oscura masa de agua requirió la construcción de una muralla, mediante la colocación y apilación estratégica —sin reconocimiento de horarios— de innumerables bolsas de arena frente al implacable desborde pluvial.
Esa obra realizada sobre el tramo de la Ruta Provincial 4 que conecta sus dos accesos a la cabecera del Departamento Presidente Roque Sáenz Peña con el puente carretero de la Ruta Nacional 7, constituyó el sostén de la heroica defensa, que alcanzó su máximo nivel de tensión el 3 de noviembre.
A aquella épica y refundacional jornada, cimentada y elevada por hombres y mujeres de nuestro pueblo, se la reconoce representativamente como el Día de la Muralla: destinado a rendir homenaje a los autores unidos de una gesta laboulayense.
A veinticinco años de la gesta
A un cuarto de siglo de dicha fecha, el Gobierno Municipal bajo la dirección del intendente Gino Chiapello lleva a cabo tareas de refacción y embellecimiento del monumento recordatorio del hecho memorable, las cuales incluyen la instalación de adoquines, alumbrado público e imágenes alusivas, además de trabajos de pintura, mientras define los detalles de la organización del acto oficial.
El secretario de Gobierno local, Martín Erregarena, uno de los vecinos que participó de la hazaña, se refirió a ella en Nexos del Sur: "Yo creo que fue un momento decisivo para Laboulaye y que nos colocó una cucarda [insignia, condecoración] que no teníamos antes, que es la solidaridad de todos y cada uno de los habitantes de nuestra Laboulaye".
Y añadió: "Hay un antes y un después tras esa gesta heroica. Hubo otras inundaciones, pero nunca se dio la participación voluntaria, masiva y espontánea y de tal magnitud y unidad para combatirla".
La memoria y el espíritu de la Muralla
El funcionario entrevistado advirtió, sin embargo, un elemento negativo latente: que las nuevas generaciones post-Muralla no dimensionan la importancia del evento, y lamentándose declaró: "A vos te tiene que tocar, como cuando empezás a ganar tu plata solo y no te mantienen tus viejos. Cuando vos no ponés el pellejo, es muy difícil valorar al otro".
No obstante, el espíritu de la Muralla sigue vivo en los que estuvieron presentes edificando y colaborando con los constructores y arquitectos de la resistencia.
Erregarena fue uno de esos casos: "Tengo en mi cabeza todavía la cadena humana y las bolsas y la música y las señoras de 80 años pasándonos té, sanguchitos y gaseosas; gente paleando, llenando bolsas; camiones saliendo de un lado a otro... Eso lo estoy diciendo y se me eriza la piel".
Fotos fusionadas con IA y originales: Omar Cabarero.
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