La
Parroquia Jesús Redentor de Laboulaye dio a conocer los horarios de las celebraciones religiosas previstas para el
sábado 24 y domingo 25 de octubre, un fin de semana especialmente significativo para la comunidad católica, ya que se llevarán adelante las
Primeras Comuniones. En el marco de sus
125 años de historia, la institución religiosa vivirá jornadas de profunda espiritualidad, encuentro familiar y renovación de la fe, acompañando a los niños que recibirán por primera vez el sacramento de la Eucaristía.
Días, horarios y lugar de las celebraciones
Según la información difundida por la parroquia, las celebraciones se desarrollarán de acuerdo con el siguiente cronograma:
- Sábado 24 de octubre: misas de Primeras Comuniones a las 18:00 y 20:00 horas.
- Domingo 25 de octubre: misas de Primeras Comuniones a las 9:00 y 11:00 horas.
- Domingo 25 de octubre: misa dominical a las 20:00 horas.
- Lugar: Parroquia Jesús Redentor, Laboulaye, Córdoba.
La Palabra de Dios: el valor de la humildad y la oración sincera
La liturgia del
domingo 25 de octubre, XXX Domingo del Tiempo Ordinario, propone una reflexión centrada en la humildad, la justicia y la confianza en la misericordia divina. El Evangelio de
San Lucas (18, 9-14) presenta la parábola del fariseo y el publicano, dos hombres que acuden al templo para orar. Mientras el primero se considera justo y destaca sus propias virtudes, el segundo reconoce sus debilidades y pide perdón a Dios. Jesús enseña que
la verdadera grandeza espiritual no reside en sentirse superior a los demás, sino en reconocer con sinceridad la necesidad del amor y del perdón de Dios.
La primera lectura, tomada del
libro del Eclesiástico (35, 12-14.16-18), recuerda que Dios escucha especialmente la oración de quien se acerca con humildad y no permanece indiferente ante el sufrimiento de los más necesitados. Por su parte, la segunda lectura, de
San Pablo a Timoteo (2 Timoteo 4, 6-8.16-18), invita a perseverar en la fe incluso frente a las dificultades. En conjunto, las lecturas transmiten un mensaje de esperanza:
la oración auténtica nace de un corazón sincero, dispuesto a confiar en Dios y a vivir con solidaridad, sencillez y compromiso cristiano.
Primeras Comuniones: un paso importante en la vida de fe
La celebración de las
Primeras Comuniones otorgará un significado especial a este fin de semana en Laboulaye. Para los niños que recibirán por primera vez la Eucaristía, representará un momento fundamental de su formación cristiana, mientras que para sus familias constituirá una oportunidad de acompañamiento, agradecimiento y encuentro comunitario. La
Parroquia Jesús Redentor, continuará así acompañando la vida espiritual de la ciudad, promoviendo la participación de los fieles y recordando que la fe se fortalece mediante la oración, la humildad y el amor al prójimo.
La Palabra de Dios: amar a Dios y al prójimo La liturgia del
domingo 25 de octubre, XXX Domingo del Tiempo Ordinario, invita a reflexionar sobre el amor como fundamento de la vida cristiana. En el
Evangelio según San Mateo (22, 34-40), Jesús responde a una pregunta de los fariseos acerca del mandamiento más importante de la Ley. Su enseñanza coloca en el centro dos compromisos inseparables:
amar a Dios con todo el corazón, con toda el alma y con toda la mente, y amar al prójimo como a uno mismo. Este mensaje recuerda que la fe no se limita a las prácticas religiosas, sino que debe manifestarse en el respeto, la solidaridad, el perdón y la atención hacia quienes más lo necesitan.
La
primera lectura, tomada del libro del Éxodo (22, 20-26), destaca la importancia de proteger a las personas vulnerables, especialmente a los extranjeros, las viudas, los huérfanos y quienes atraviesan dificultades económicas. Por su parte, la
segunda lectura, de la primera carta de San Pablo a los Tesalonicenses (1, 5-10), presenta el ejemplo de una comunidad que recibe la Palabra con alegría y se convierte en testimonio de fe para los demás. En conjunto, las lecturas proponen una enseñanza especialmente significativa para las familias que acompañarán las Primeras Comuniones:
el encuentro con Jesús en la Eucaristía debe traducirse en gestos concretos de amor, generosidad y servicio al prójimo.