Un hecho histórico para la comunidad católica El seminarista
Enrique “Quique” Kuxhaus se halla en la etapa final de la
ordenación diaconal y
será consagrado diácono el próximo 18 de diciembre de 2026 en la Parroquia Jesús Redentor, en lo que constituirá un hecho histórico para la ciudad de Laboulaye y su comunidad católica.
El miércoles pasado, un grupo de fieles, entre los que se encontraban el
cura párroco Rubén Cámpoli y el propio Kuxhaus, se reunieron con el fin de iniciar la organización de este acontecimiento, que tendrá lugar en la correspondiente misa pero también contará con una celebración festiva.
El obispo de la diócesis de Villa de la Concepción del Río Cuarto,
monseñor Adolfo Uriona, lideraría el rito sacramental y estaría presente en el festejo posterior.
El significado del diaconado “
La palabra diaconía significa servicio. En Hechos de los Apóstoles, quinto libro del Nuevo Testamento en la Biblia, tenemos un acontecimiento en el cual le piden a los apóstoles formar gente para servir y atender, sobre todo las viudas y los huérfanos. Mientras ellos iban evangelizando, esta gente se iba quedando con esa finalidad de poder ayudar”, dijo a
Nexos del Sur el querido Quique, resaltando el aspecto esencial de la orden: el del
servicio, que cumple hace aproximadamente 2000 años.
El carácter del diaconado de Quique es el de
permanente, y el cargo otorga la posibilidad de estar
casado o soltero. Por supuesto, llegar a tal instancia se requieren rigurosos estudios eclesiásticos.
“
No quiere decir que sí o sí tiene que ser casado; a veces, hay diáconos que son solteros y deciden caminar en el diaconado y no en el sacerdocio: sienten el llamado de Dios al diaconado y entonces ellos siguen teniendo su trabajo, su vida familiar o soltera”, explicó Kuxhaus.
Atribuciones y un antecedente sin precedentes en Laboulaye Administrar el bautismo, bendecir, celebrar matrimonios, leer la Palabra y acompañar en general la labor pastoral del sacerdote, se encuentran entre las atribuciones del diácono; al mismo tiempo, no puede escuchar confesiones, consagrar la eucaristía ni impartir la unción de los enfermos.
Acerca de la particularidad del evento, el futuro diácono permanente señaló: “Será un gran acontecimiento, porque sería el primer diácono permanente que en la historia de Laboulaye. Estamos buscando más información, pero no hay antecedentes en Laboulaye”.
Fotos:
Leandro Andrés Bustos.