Transcurría el 7 de febrero de 2016, el pelotón entraba a Buenos Aires finalizando una de las más importantes competencias ciclísticas de nuestro país, “la doble Bragado”. El siseo de los tubos rodando sobre el asfalto sellaban la decisión del ciclista que portaba en la ocasión el numero 41, era su última carrera.
Guillermo Brunetta venía madurando la idea y en silencio se dijo: Ya no me aguanto una caída en el pelotón; el padre tiempo lo estaba alcanzando.
El año pasado en esa misma competencia había sido segundo ayudando la victoria de Melillo y clasificándose tercero Sebastián Cancio, los tres del mismo equipo. Pocos días después se iba Cancio y esa prematura muerte, creo yo, hizo que no pusiera fecha del retiro, la fecha lo buscó a Guillermo.
Lejos quedaba el 9 de agosto de 1987 cuando corrió por primera vez. Fue en una prueba de Bicicross en el parque lago municipal, con una bicicleta multiuso de ruedas chiquitas que había perdido los guardabarros y la pintura. No le pudo ganar a Pablo Sosa y a Cristian Bongiovanni y así también terminaron en el campeonato después de 5 carreras que organizara la cooperadora de la escuela General Conrado Villegas.
Pasaron casi 29 años; acumuló éxitos tanto en pistas como en rutas y en la evaluación final por los títulos argentinos acumulados, sigue siendo el mejor en la historia ciclística de la provincia de Córdoba.
Corrió para muchos equipos en el país, también en Italia y Uruguay; aquí integró los equipos de Club Ciclista Bragado, Toledo, Club Ciclista Chivilcoy, Luz y Fuerza, 3 de febrero, Sindicato Argentino de Televisión... Ganando campeonatos argentinos representando a Córdoba y a San Juan.
Acompañé su trayectoria como periodista y como un seguidor de la bicicleta, pero al igual que a todos los labulayenses lo vimos poco correr, aunque lo recordamos cuando triunfara en la última carrera que se realizó aquí, hace mas de 12 años.
El periodismo del país le adjudicaba distintos apodos, es así que se lo llamaba “El Tren de Laboulaye”, “motoneta”, “locomotora”, sobrenombres seleccionados tomando su parte más destacada sobre la bicicleta.
No fue un velocista, los equipos lo codiciaban para que llevara al que finalmente ganaba la competencia, como dice la jerga ciclística: lo largaba sobre la raya y precisamente si hoy tengo que recordar sus más emocionantes triunfos ajustados a su estilo, recuerdo en 2001 el campeonato Argentino de Ruta en San Luis: acompañó al pelotón sin destacarse, pero faltando un kilómetro para la llegada se despegó y todos pensaron que estaba loco porque se quedaba antes de la llegada... Pero no fue así.
O cuando vinieron por primera vez los europeos para correr la vuelta en San Luis, se hablaban maravillas de lo que podrían hacer en la montaña, era la etapa para ver a estos especialistas, pero Guillermo Brunetta aguantó una escapada de mas de 100 kilómetros y fue el ganador en la etapa de montaña.
O el campeonato en el velódromo de San Juan en el año 2005, Pérez y Curuchet habían sumado muchos puntos imposibles de descontar; quedaba una sola cosa por hacer, sacarle una vuelta a todos. Esta prueba la corrió con Jorge Ruchansky y el padre, José Ruchansky (quien fuera recordman mundial de ciclismo), era el DT de la selección de Córdoba y me contó que cuando lo vio a Brunetta pararse en los pedales se convenció que lo lograría... Y ganaron por tener una vuelta mÁs, pese a que en los embalajes habían sumado menos puntos.
Los 13 campeonatos argentinos que trajo a Laboulaye, así se desgranaban:
Año - Especialidad - Sede
2001 Ruta San Luis
2002 Pista Persecución individual Bahía Blanca
2003 Ruta - Contrarreloj La Rioja
2003 Pista - Persecución individual Córdoba
2004 Ruta - Contrarreloj San Juan
2004 Pista - Persecución individual Mar del Plata
2004 Pista - Persecución por equipos Mar del Plata (Para San Juan con Oscar Villalobo, Javier Páez y Jorge Pi)
2005 Pista - Persecución individual San Juan
2005 Ruta - Contrarreloj Neuquén
2005 Pista - Americana San Juan con Jorge Ruchansky
2007 Pista - Americana Mendoza con Sebastián Cancio
2007 Pista - Persecución por equipos Mendoza con Sebastián Cancio, Leandro Botasso y Marcelo Miranda
2007 Ruta - Contrarreloj Rosario
Quedan también en la memoria sus actuaciones continentales: Plata en Colombia 1997, Oro en Cuenca 1998, Bronce en Winipeg 1999, Plata en Santo Domingo 2003... Y tantas otras competencias que hoy realzan su trayectoria. recordándolas.
Guillermo Martín Brunetta nos deja la sensación de que grande es la persona que llena un vacío emocional, el que deja mil alientos y recuerdos… Una nostalgia a la cual tendremos que acostumbrarnos.
Recogió elogios, querido, admirado, apreciado por quienes siguen al deporte del ciclismo y quienes no lo hacen. Ganó mucho, pero siempre fue igual, sereno, usando las palabras justas, descubriendo que la gloria es ser feliz, es disfrutar entrenando, gozar cada día trabajando con mucho empeño para rendir más el domingo.
Deja de competir pero nunca de pedalear todos los días. Esta nueva etapa de su vida será la de enseñar a sus discípulos que lo más importante es interpretar el verbo Entregar y que es lejos el mas grande 10 que se pudo sacar en gramática.
¡Nuevamente, gracias Guille!
Carlos Alberto Giordanino