La casa abandonada donde Joaquín Sperani Flores fue asesinado en la ciudad de Laboulaye está siendo demolida desde las últimas horas, lo que ha movilizado a familiares y amigos del joven de 14 años de edad, cuyo crimen tuvo a su mejor amigo y compañero de clases como ejecutor el jueves 29 de junio de 2023.
El lugar del crimen, hoy reducido a escombros
Precisamente a ese inmueble en situación de deterioro condujo el autor confeso del homicidio a su víctima, tras salir de clases en el IPEM N° 278 “Malvinas Argentinas”; allí, por razones que aún no han sido reveladas o explicadas, el asesino, otro adolescente en ese momento también de 14 años, identificado como L. M. Z., lo mató, aplicándole golpes contundentes en la cabeza con un fierro.
Allí lo abandonó y se marchó, guardando silencio, tejiendo una red de mentiras y omisiones que envolvieron a los investigadores que se desplegaron junto a otros ciudadanos durante días con el fin de hallar a quien podría haber sido uno de sus hijos.
Un escenario clave para la investigación y la memoria colectiva
En ese lugar, ubicado casi en la intersección de las calles Sarmiento y Daireaux, encontraron el cuerpo sin vida de Joaquín el domingo 2 de julio de 2023.
La casa abandonada resultó clave para desentrañar la responsabilidad del criminal y se convirtió en todo un símbolo de una etapa luctuosa en la cabecera del Departamento Presidente Roque Sáenz Peña.
La demolición provocó una conmoción en la familia Sperani Flores, una revictimización, una reactualización del trauma.
“Es volver al día uno”: el dolor de una familia revictimizada
“Para nosotros ver el derrumbe del lugar fue y es volver al día uno, al día de buscar a Joaquín, al día de encontrarlo. Y justo en esta fecha que uno está totalmente sensible”, comentó Mariela Flores a Nexos del Sur, la madre de Joaquín, ante el escenario descrito y enmarcado en el final del año, en el cual las familias están reunidas, juntas; pero en su mesa falta alguien que les fue incomprensiblemente arrebatado.
“Lo que nos dolió más es que, al menos, debieron avisarnos que se iba a derrumbar. Nos queda la impotencia de que no nos dejaron nunca entrar: no nos permitieron entrar con peritos de parte ni el día que se encuentra a Joaquín”, aseguró la progenitora.
“Nos sigue removiendo todo lo que han sido estos dos años y medio para tres de lucha, de los viajes que hemos emprendido; todo lo que uno vivió, la búsqueda, encontrar a Joaquín, su velorio, la gente que se te acercaba y sentir que por más que se elimine ese lugar Joaquín sigue ahí clamando justicia”, expresó.
“Nosotros como familia quedamos ahí clavados eternamente, clamando por los derechos que no tuvimos, que no tenemos. Porque entendimos que más que justicia necesitamos nuestros derechos, que no nos han dado ni siquiera a nivel provincial ni a nivel nacional”, pero, a pesar de todo, los padres de Joaquín seguirán luchando “porque es injusto que te entreguen a tu hijo muerto, asesinado, y que no puedas hacer nada”.
1️⃣ Demolición del lugar del crimen: la casa abandonada donde fue asesinado Joaquín Sperani Flores en Laboulaye comenzó a ser demolida, generando conmoción en la comunidad por el fuerte valor simbólico que tenía como escenario central del homicidio ocurrido en 2023.
2️⃣ Impacto en la familia y revictimización: la demolición reabrió el dolor de la familia Sperani Flores, que denunció no haber sido avisada ni autorizada a ingresar al inmueble, lo que interpretan como una nueva forma de vulneración de sus derechos.
3️⃣ Reclamo de memoria y derechos: a más de dos años y medio del crimen, los padres de Joaquín sostienen su lucha por justicia y reconocimiento de derechos que consideran aún pendientes, afirmando que la eliminación del lugar no borra el reclamo.